Sesión VII ⥂ Actividad I

Pamela y sus compas

Visto desde el exterior, el problema de Pamela representa un absurdo o al menos, una sintaxis mal ejercida por el narrador que ha provocado un caos con la identidad de cuatro personas y los platillos que cada uno llevaría a una tranquila cena de sábado. Sin embargo, con el enunciado condicionante donde cada invitado llevará sólo un platillo, así como los nombres enunciados a lo largo de los cinco argumentos; comparto mi resolución a la permutación de nombres y platos dentro del siguiente párrafo:

Una de las dos chicas tiene el apellido Barrios, está a dieta y consumirá sólo lo que ella haya preparado; así mismo, la otra chica, Tina, le pidió a quién hiciera la ensalada (una de las dos chicas) la hiciera de vegetales crudos. Entonces, Pamela, la otra chica, se llama Pamela Barrios y preparará una ensalada. Tina Vargas cocinará el estofado, pues uno de los hombres hará los ravioles y por lo que se infiere de “Barrios [...] le dijo a Vargas que sólo podrá comer el platillo que ella misma {Barrios} preparará” y de “Diego y Ríos piensan que como la chica que va a cocinar el estofado es muy delgada [...]”. Del argumento cinco se enuncia que Rodríguez ha preguntado a Fernando y a Tina sobre el sabor del pastel, entonces el apellido de Fernando no es Rodríguez pues sería raro que se hablará a él mismo cuando estuviese platicado con Tina, así se puede inferir que el apellido de Fernando es Ríos y Diego Rodríguez preparará el pastel. Por exclusión, Fernando Ríos llevará ravioles.

En síntesis, con nombres y platos: Pamela Barrios llevará ensalada; Tina Vargas, estofado; Fernando Ríos, Ravioles, y Diego Rodríguez, pastel.